arte
Dalí Picasso Goya Munch

Saturno Devorando A Un Hijo

(1820-1822)

Pintura Mural Pasada A Lienzo, 146x83cm, Museo Del Prado, Madrid

El 27 de Febrero de 1819 Goya compra la casa conocida como la Quinta del Sordo, cuyos salones el pintor decora con sus famosas "pinturas negras".

Los sentimientos de Goya por las libertades de los españoles se mostrarán en los muros de esta casa unidos a cierto pesimismo por "los tristes presentimientos por lo que ha de acontecer". Los mortíferos vapores de las sales plumbíferas activan su mente, produciéndoles ensoñaciones que reflejará en estas pinturas, llamadas "pinturas negras" no solo por la oscuridad en que están pintadas sino por su temática y expresividad que Gassier definió como "una bajada a los infiernos". En estas horribles visiones, de manera simbólica España y él forman una sola unidad.

En un comedor surge la terrorífica escena de "Saturno devorando a un hijo". A primera vista, parece un tema poco apto para un comedor, pero si se tiene en consideración que Goya invitaba allí a sus íntimos amigos, con los cuales comulgaba en ideas revolucionarias, entonces la obra simboliza, a la vez que el diosa de la nocturnidad, es decir, representación de la vejez, la España devoradora de sus hijos más preclaros tal y como sugirió Quevedo. También puede ser la representación del caos, origen y principio de la vida.


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